*A la noche siguiente Rebecca decide hacerle una visita a David*
-Toc, Toc~ venga deja de paj*arte y abreme la puerta.
*El chico se asoma a la mirilla y divisa una figura pequeña, de piel pálida y pelo verde. Ya sabía de quién se trataba solo por la voz, pero tenía que cerciorarse*
-Voy, voy…
*Abre la puerta y la chica, sin previo aviso se le lanza a los brazos cual koala*
-Me enteré de que llevabas tiempo solo, temía hasta que no me abrieras la puerta.
*Ella llevaba una bebida que trajo de casa, David solo la miró e hizo un mohín sin decir mucho más*
-Venga, Venga, vamos a sentarnos y charlemos…
*Ambos se sientan sobre el suelo, ella detrás de él y lo abraza fuertemente*
-David, no tiene que hablar si no quieres, pero yo sigo aquí…
*se inclina para ofrecerle la bebida que ella estaba tomando antes, y con orgullo expresa*
-Ay que ver que poco maduran los hombres…

つづく
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